viernes, 23 de marzo de 2012

HAUS ZUMTHOR, HALDENSTEIN, 2005

Un edificio para vivir y trabajar, junto al antiguo atelier, construido en hormigón y vidrio y con cubierta metálica, en el extremo norte de Haldenstein, en los Graubünden suizos, en 2005.
Zumthor declara: las casas más importantes de mi vida están en Haldenstein, una aldea en el cantón de los Grisones (Graubünden), dos millas al norte de la ciudad de Chur. Allí, los hijos han crecido, en un cuarto trasero de nuestra casa que empecé hace mucho tiempo a dibujar. En la década de 1980, hemos construido nuestro estudio en Haldenstein con una sala dando al jardín. Hace algunos años construimos la nueva Haus Zumthor (vivienda y estudio).
Lo bueno de este complejo -y me siento muy privilegiado- es esta conexión entre el trabajo y la vida. Es decir, vivimos y trabajamos aquí. A veces se piensa en el trabajo más productivo, y así, puede surgir de este modo. Es curioso: nunca he elegido vivir en el cantón de los Grisones en este pequeño pueblo, sino que fue por casualidad. Luego te haces mayor y de repente te das cuenta de que has planeado las cosas más hermosas en la vida en este lugar.
Para mí, mi trabajo está ubicado en el centro de la casa como una cuna. Por un lado, hay cinco pasos que suben a la cocina, por otro los otros tres escalones para llegar al espacio de estar. Produce una sensación agradable tener estos espacios junto al lugar de trabajo -donde se pasa la mayor parte del tiempo- y una pared grande a la espalda y luego poder mirar a través de la cristalera en el ala opuesta, donde el equipo se encuentra trabajando.
Antiguo Atelier, de 1986, al oeste de la nueva casa-estudio
Nueva casa-estudio. Planta baja. El modo de dibujar con ordenador deliberadamente recuerda los preciosos planos a lápiz del estudio en los años 80 y 90
Planta primera. Alberga dos dormitorios distribuidos entre las dobles alturas de los espacios principales, cocina, estar y espacio de trabajo
En nuestro ‘Atelierhof’ (el patio que conforma la ‘U’ de la casa-estudio) crecen 13 arces diferentes, dos de ellos proceden de Suiza, el resto de Canadá y Japón. La casa está construida alrededor de este jardín. Espero que sea una casa que dice "Soy feliz en este lugar" y dice con todas las casas vecinas "Me gustas. Yo no soy mejor que tú, yo soy feliz aquí. Nuestro jardín está junto al jardín del vecino, y de aquí va a la montaña".
Operamos en el principio de préstamo / paisaje, es decir, usamos lo que hay. Esto no sólo afecta a los edificios, sino también a las infraestructuras. El ingeniero Jürg Buchli vive a la vuelta de la esquina. Así, las rutas hasta los contactos son cortas y se cubren fácilmente. Jürg Conzett, el excelente ingeniero civil (trabajó varios años con Zumthor antes de fundar su propia empresa), trabaja en Chur, se tarda un poco más, pero también es rápida la conexión desde Haldenstein.
El espacio de trabajo

A todos nos gusta trabajar en esta casa. Me encanta caminar en esta casa de suelo en suelo, y desde el exterior hacia el interior y desde el interior hacia el jardín. Esto me da la sensación de vivir con las cosas de que dispone y que rodean la casa. La mayoría de las puertas están siempre abiertas, de modo que cuando se camina alrededor con frecuencia se puede participar en conversaciones espontáneas con el personal, especialmente en la cocina. Aquí nos encontramos, de hecho, a menudo, toda la familia. Los rincones más importantes son el asiento de la esquina en la alcoba con las cabras, tapicería de cuero y las vistas de la campiña con la ceniza. A veces, raramente, nos encontramos en la sala. Uno se siente, por lo tanto, por la convivencia con los hijos y nietos, en una situación privilegiada.
La cocina, uno de los espacios más bellos de la casa y Zumthor trabajando. Curiosamente la cocina y es estar se entienden como espacios de estancia independientes, la cocina para comer, con las fabulosas vistas y el estar para los ratos de descanso. Ambos unidos y separados por el espacio de trabajo

En algún momento, el equipo incorporó por primera vez a la oficina los ordenadores. Todo había terminado para los bellos dibujos a lápiz. Los ordenadores hicieron las maquetas virtuales, ya que hemos reconstruido recientemente, incluso muchas maquetas. Este punto de vista particular de las cosas, las maquetas, los materiales con los que vivimos, sirve para tener siempre una visión concreta de las cosas en la mente y en tu mano, justo lo que necesitamos.
Otras casas unifamiliares de Zumthor son las viviendas Annalisa y Peter Zumthor, en Leis, Vals, 2009
Haus Annalisa Zumthor, Leis, Vals, 2009
Haus Luzi, Jenaz, 2003
Haus Luzi, Jenaz, 2003. Esquema conceptual

Un pequeño edificio que constituye una obra maestra por la síntesis conceptual y física entre sistema de construcción y espacio interior es la Feldkapelle Bruder Klaus, Wachendorf, 2007.
La capilla está situada en medio del campo

En una ocasión se me acercó una pareja de campesinos. La pareja me preguntó si yo estaba dispuesto a diseñar una capilla de campo en honor de la patrona. Yo les dije desde el principio que sólo propondría arquitectura contemporánea. Ellos estaban de acuerdo. La colaboración fue muy interesante. La capilla fue construida en honor del Hermano Klaus, el santo patrón de los campesinos católicos. Me gusta la biografía del santo suizo, en realidad yo siempre he sido de la opinión de que sería una capilla dedicada a él.
Para mí era muy fácil situar la capilla en este increíblemente hermoso paisaje que rodearía el edificio: una vertical, con un paisaje horizontal. La parte difícil fue diseñar un interior que no fuera tan aburrido como estas capillas al borde del camino, con sus marcos y enrejados. Estaba claro que este espacio para la oración debe ser, para pensar, para sentarse y mirar el paisaje.
Croquis y replanteo de los 112 troncos de pino que configurarán el espacio interior y sirven como encofrado perdido (se quemarán) para el hormigón que generará el volumen

Al principio existía la idea de que el espacio se debe ocultar un poco, así que nadie podía ver en él, y así conservar un poco de intimidad. Sin embargo, uno debe imaginar desde el exterior lo que está sucediendo en su interior. Y luego estaba la idea de una sala grande donde viene la lluvia vertiendo agua encima, por debajo se recoge y luego se evapora. Durante mucho tiempo hemos hablado de cómo va a ser la cantidad de agua que cabe esperar. Hemos estudiado la lluvia con un especialista del ETH Zürich para saber cuánta agua se evaporará.
Se presentó el espacio interior de la capilla como la forma interna que conforman un total de 112 troncos de pino. "La gente estaba emocionada en el pueblo. La capilla de madera preciosa ya estaba terminada", pero cuando vino la finalización del edificio, algunos se sintieron decepcionados un poco desde el principio que hemos planeado. Este edificio se construye por tongadas, en 24 jornadas de trabajo, con cincuenta centímetros cada tongada de hormigón en masa y una tongada al día. Inspirado por el barro, hemos desarrollado un hormigón muy seco con agregados de un material local y cemento blanco. El hormigón se fue vertiendo durante los 24 días.
Espacio de acceso

Después de la terminación de los muros de hormigón, hemos prendido fuego a los troncos de los árboles. En este momento hemos gozado siempre que luego ha salido el humo por el hueco superior del edificio. Esto se prolongó durante cerca de tres semanas: fuego en el interior.
El acceso y el óculo en la parte alta
El volumen exterior y el espacio interior

En el interior tenemos un piso de fundición de plomo -una cosa muy difícil de verter-. Los agujeros en las paredes se construyen mediante tubos de acero al cromo, utilizado como el hermano del dueño en su fábrica de cerveza. Me había imaginado que el viento sopla a través de estos tubos y que los sonidos generados daban como resultado un órgano de viento. Resultó que estas aperturas generaban corrientes de aire insoportables dentro de la capilla. Para corregir esto, hemos inventado un tapón de vidrio de Bohemia que se puede producir convenientemente y proporciona un aspecto estrellado de puntos de luz natural que ha atravesado el elevado espesor del muro.


La artista Louise Bourgeois, fallecida en 2010, y Peter Zumthor son los autores del Memorial Steilneset (‘promontorio escarpado’), en honor a las 91 personas que murieron en la hoguera durante la caza de brujas que tuvo lugar en el extremo norte de Noruega, en Isla de Vardø, entre 1598 y 1692. Tras estos sucesos se edificaron, en el lugar de la quema, una fortaleza y una iglesia a orillas del mar.
Aquí se erige la última obra de Bourgeois y dos edificios de Zumthor -una oficina de información y el espacio que alberga la instalación de la artista francesa-, una micro-intervención que dialoga con el paisaje. Desde los croquis iniciales y durante cinco años, Zumthor buscó rememorar el tema de las brujas; para ello envolvió la obra de Bourgeois -una silla ardiente encerrada en un cono truncado de madera y reflejada en siete espejos ovales- en una etérea caja de vidrio tintado de negro contrapuesta al blanco de la pasarela-muelle exterior, imagen de las víctimas inocentes.
Memorial de la quema de brujas Finnmark, Vardø, Noruega, desde 2007
La relación del edificio con la quema de brujas no queda sólo en el color sino también en los materiales, como la madera, ligados al fuego y a la propia naturaleza de Vardø, expresando, junto con la ligereza del conjunto, la evanescencia de las almas de los difuntos.
La pequeña construcción de vidrio negro para alojar la instalación de Louise Bourgeois

Conocido popularmente como ‘los calzoncillos de vidrio’ o ‘la muela’, el proyecto de Zumthor para una torre en la ciudad alemana de Isny, ha sido vetado tras celebrarse un referéndum el pasado domingo 5 de febrero. El 72% de los ciudadanos que acudieron a las urnas votaron en contra de la realización de la Nueva Puerta de la Ciudad de Isny, cuyo coste se estimaba en 21 millones de euros, un dinero que supuestamente se obtendría de patrocinadores, al igual que los gastos de mantenimiento del edificio.
Esta vez Zumthor se muestra como un arquitecto humano y también movido por extrañas formas en determinados momentos. Como todos, no es infalible aunque ha ofrecido a la arquitectura una importante colección de obras maestras con gran variedad de materiales.

jueves, 23 de febrero de 2012

ESCRITO EN LOS CUERPOS CELESTES

En el Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid hay instalada hasta el 29 de abril una sugerente obra de Soledad Sevilla (Valencia, 1944), "Escrito en los cuerpos celestes".
Es su obra más monumental, comenta, de una proporción similar a la sala de turbinas de la Tate Modern de London. Instalada en este emblemático espacio madrileño, que viene a constituir una equivalencia como espacio para el arte efímero del fabuloso espacio londinense, construye una arquitectura homotética al Palacio de Cristal, como un cruce de bóvedas de arco carpanel construidas con estructura de aluminio y apoyadas sobre el suelo mediante finas zapatas de neopreno y estabilizadas con unas abrazaderas a los pilares interiores del Palacio.
Dichas bóvedas se plementan con finas láminas de policarbonato impresas de azul noche en las que se dejan en transparente una gran variedad de signos de puntuación y lingüísticos, paréntesis, llaves, corchetes, admiraciones, interrogaciones, asteriscos, comas, puntos y comas, comillas, puntos suspensivos, guiones, tildes, recreando un cielo nocturno en el que flotan los signos necesarios para el lenguaje, y reflexionando así sobre la fragilidad del sistema de comunicación y la necesidad de comunicarse y compartir.
En el espacio interior, bajo las bóvedas, la luz queda teñida de azul, pero se percibe un chisporroteo en la distancia del ojo a los plementos traslúcidos con la luz blanca que atraviesa el universo de signos recreado.
Para resolver la complejidad técnica del proyecto la artista contó con los cálculos de su hijo, ingeniero naval.
"Desde que comenzó su carrera artística a finales de los años sesenta, cuando formó parte del Seminario de Generación Automática de Formas Plásticas del Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, Soledad Sevilla ha tratado de explorar las relaciones entre luz, materia y espacio, combinando el rigor analítico y el orden geométrico con la búsqueda de una experiencia sensorial y orgánica"(1).
"Sus obras poseen una lógica poética interna que las singulariza y en ellas desempeñan un papel fundamental la evocación de lo intangible, la reflexión en torno al tiempo y el lenguaje, la presencia de lo paradójico o la investigación sobre las condiciones perceptivas de los sentidos"(2).
"A mediados de los años ochenta comienza a realizar sus primeras instalaciones que ella concibe como un medio complementario al pictórico, estableciendo entre ambos un fértil proceso de retroalimentación"(3).
El tamaño de los signos escogido por Soledad Sevilla los aproxima más al mundo de la puntuación lingüística al que pertenecen, como extraídos de un texto legible producido a escala humana.
"En sus instalaciones -que se sitúan en la frontera entre la escultura, el land art y la arquitectura-, Sevilla juega con la percepción sensorial y corporal del espectador, con la tensión entre interioridad y exterioridad, entre visibilidad e invisibilidad, entre vivencia íntima y experiencia pública..., teniendo siempre en cuenta las especificidades de los lugares en los que estas se realizan"(4).
"La artista diseña estructuras abstractas complejas pero que poseen una clara dimensión orgánica, ya sea porque incorporan o evocan elementos y materiales naturales, porque sufren procesos de transformación cíclica o porque son susceptibles a la influencia de agentes externos"(5).
Soledad Sevilla manifiesta: "Cuando me lo propuso el director del Reina Sofía, acepté el reto enseguida. Pensé que era una artista para este palacio, y que el palacio le iba mucho a mi trabajo, por las transparencias, por lo inmaterial. Cuando hago instalaciones aspiro a una presencia muy etérea, a lo efímero. No me gusta lo permanente".
"Borja-Villel me dijo que era un encargo envenenado, porque es muy difícil y tiene unas dimensiones enormes. Es como la Sala de Turbinas de la Tate Modern. Cuando hago una instalación, siempre me adapto al espacio, me apodero de él, lo invado. Este palacio es espacio y es luz. Y surgió la idea de reproducir la arquitectura del palacio".
Manuel Borja-Villel, director del museo y responsable del encargo, describe la instalación como algo frágil, ligero y transparente que deja entrar a la naturaleza. "El cielo está dentro y fuera del espacio. Los elementos lingüísticos que decoran la bóveda apuntan ritmos y diferentes lecturas. Son anotaciones mentales de la autora que quien las contempla puede hacer suyos".
La instalación aparece como conceptualmente brillante y técnicamente bien resuelta, pero para nosotros arquitectos, la parte arquitectónica es enfocada desde un punto de vista excesivamente historicista, al reducir el tamaño del contenedor mediante una operación de homotecia de sus paredes originales. Tal vez la bóveda se podría haber enfocado con geometría distinta, pero no hay que olvidar que se trata de una alusión a la bóveda celeste cuyas estrellas son signos lingüísticos escogidos como reclamo visual. La presencia de la estructura ligera podría haber sido menor, pero estonces se habría aumentado el espesor de las láminas de policarbonato para mantener su tersura. Enhorabuena a Soledad Sevilla.
Soledad Sevilla en la galería SCQ de Santiago de Compostela delante de su exposición en marzo de 2010


Las notas 1, 2, 3, 4, 5 pertenecen a la ficha del MNCARS.